La Meta no es el Resultado


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Por: Fernando J. Castellano Azócar

Meta es el fin al cual se dirigen las acciones de una persona u organización. “Resultado” es el efecto o cosa que resulta de cierta acción, operación, proceso o suceso. (definiciones en Wikipedia).

Muy a menudo, demasiado, se presenta el fenómeno de confundir la meta con el resultado. “Hacer que crezca el negocio en un X%” es una meta, para la cual se definen las acciones que se requieren para alcanzarlas (plan). “ZZ miles de dólares en órdenes este mes” es un resultado, cuya calidad intrínseca no es medible sino de acuerdo a lo que se acerque o no a la consecución de una meta.

Como parte de nuestras labores diarias ejecutamos acciones que, en la medida de lo posible, deben estar alineadas con nuestras metas. Y en función de las mismas obtendremos resultados que nos permitirán determinar si vamos por buen camino, y si debemos considerar cambios que o bien nos centren más en el mismo, o que nos hagan acelerar el paso.

El problema de trabajar por un resultado es que se está expuesto a perder de vista el valor del esfuerzo realizado. Se convierte la medida de ese esfuerzo en un valor binario, lo cual desdibuja positiva o negativamente ese resultado. Un equipo de ventas cuyo resultado no llega al estimado en un período, no es un mal equipo. Cualquiera que sea el resultado, debe estar aportando para acercarse a la meta, y en función del acumulado se definirán las acciones ajustadas a la nueva situación con miras a asegurarla.

Michel Jordan fué rechazado del equipo de basquetball en la secundaria. Si en función de ese resultado hubiese concluido que no servía para el deporte, no hubiese llegado a ser la figura que es, pero sabía cuál era su pasión y se aferró a su meta. Y es que el mundo está lleno con cifras de resultados, que cualquiera puede llenar y leer. Pero también hay miles de historias de éxito en las que se alcanzaron metas que, en muchos casos, se consideraron imposibles, y en las cuales hubo buenos y malos resultados.

Entonces, el resultado de cada decisión y/o acción nos dará cuenta del avance hacia la meta establecida. Una meta sin resultados no es más que un sueño. Y un resultado sin meta, no es más que la evidencia de un tiempo perdido.