El Poder de la Inspiración


Imagen tomada de https://www.storyplot.com/2021/06/cinco-fuentes-de-inspiracion-para-tus-historias/

Por lo general uno dedica estrictamente las horas de trabajo para pensar en todo lo relacionado con el mismo y una vez terminan es como pasar un suiche y ya se dedica uno a cualquier otra cosa, lo cual es una forma de relajación o enfoque en otros intereses. De hecho con lo que vivimos por la pandemia esa dicotomía se ve afectada en el caso del home office ya que no se está sujeto a los espacios físicos de la oficina como sucedía tradicionalmente.

Ahora, cuando se trata de cosas que nos inspiran, mucho del tiempo que estamos alejados de las mismas lo utilizamos para pensar en eso. Si nos apasiona un deporte, por ejemplo, mientras comemos pensamos en el próximo juego, cómo podemos tener un mejor desempeño, lo cual se repite a lo largo de las horas que estamos en otras actividades.

Lo que me resulta interesante es que mientras más inspirados estamos con lo que hacemos más tiempo le dedicamos para hacerlo mejor. Entonces, ese sentimiento de vacío o de desanimo que sentimos en algunas oportunidades con respecto a lo que hacemos no necesariamente está relacionado con el hecho de que se le dediquen muchas horas, es decir, no es cansancio sino por el contrario se debe a que le estamos dedicando mucho tiempo a pensar cómo va a terminar ya que al no estar inspirados no desarrollamos una visión de futuro que asegure que lo hacemos lo mejor posible; es como que perdemos la esperanza de poder hacer algo bien, de aportar valor, lo cual nos lleva a la depresión y a la frustración. Por eso resulta tan importante trabajar en cosas que nos inspiren, que nos interesen, que tienen sentido para nosotros y que nos hacen sentir que estamos aportando valor a la sociedad en la que vivimos.

Entre las principales razones por las cuales trabajamos está el poder atender nuestros compromisos económicos, pero no se trata sólo de ganar dinero. Lo que hacemos, si nos inspira, nos permite sentirnos plenos incluso a pesar de las circunstancias que enfrentamos, pero en la medida en que nos inspire es que nos mantendremos tratando de ser los mejores en lo que hacemos y reduciremos esa sensación de vacío que muchas veces puede atacarnos.

Rompiendo el Bloqueo


Foto de AbsolutVision en Unsplash

En distintas oportunidades lo único que me ha salido para compartir aqui en el blog son disculpas por no poder generar nada. «Bloqueo del Escritor» podría llamarlo, aunque sería hasta peligroso autodefinirme como uno. El tema es que en muchos aspectos de nuestras vidas se pasa por momentos de extrema inspiración, así como por otros menos productivos, y en días pasados tuve la oportunidad de leer un artículo de Lawrence Yeo del que tomo unos consejos que me han sido de mucha utilidad para romper esos días en los que me siento bloqueado.

Escribir algunos títulos de potenciales piezas, y ver donde nos lleva. Esto me ha sido de muchísima utilidad, ya que efectivamente cada vez que me surge una idea corro y la escribo. Por lo general en ese mismo momento no es mucho más lo que se me ocurre al respecto, aunque en algunas oportunidades aprovecho de escribir de dónde me sale esa inspiración y si puedo también cómo me imagino que debe ir el artículo. Esto permite contar con un «backlog» de opciones que reviso periódicamente, y dependiendo de como estoy en ese momento termino seleccionando lo que me inspira y escribo algo. Aunque a veces ni eso funciona, pero al menos tengo una base de dónde ir sacando opciones.

Seleccionar una frase interesante y escribir lo que se piensa al respecto. Me dedico a coleccionar frases. No necesariamente las busco sino que muchas las tomo de libros y artículos que leo. De hecho, se me ha ocurrido escribir algo que sólo sea uniendo frases… pero lo interesante es que efectivamente, si uno dedica algún tiempo a pensar en las frases termina saliendo algo muy interesante. En muchos de mis artículos incluso incluyo la frase que me inspiró, y de ahí terminan saliendo otras cosas más.

Mantener un diario. En el artículo mencionan un punto que en mi caso es totalmente cierto. Desde hace muchos años llevo un diario, y como uno sabe que eso no lo va a leer nadie más se cuenta con una libertad de sacar cosas que terminan siendo muy interesantes. Este año descubrí una aplicación que se llama «Day One» y que me ha resultado perfecta para llevar mi diario. Por una parte ofrece unas opciones de seguridad en las que confío y que de acuerdo a las mismas no hay manera de que alguien mas lea mi diario, y por otra cada día resalta lo que se tiene registrado de años anteriores, lo cual permite que uno viaje en el tiempo y lea lo que escribió antes de donde se generan temas a desarrollar.

Estas opciones son muy efectivas por experiencia propia, pero igual hay días en que no encuentro manera de que salga nada, y lo que he aprendido es que hay que dejarlos pasar, descansar sin presión, que luego termina saliendo la inspiración con tal fuerza que hasta me impresiona lo que genero. Espero que a muchos les sean también de utilidad.

Diariamente


Mi primer acto consciente, cuando llego en la mañana
Ingresar la contraseña, que espero nunca olvidarla
Y allí comienza el proceso, que me ocupa todo el día
Correos, Excel, Word; sistemas de la compañía
Las primeras llamadas siempre son por problemas
Que si no llegamos a tiempo, que algo falló en nuestros sistemas
Toca llamar al especialista, mover a quien pueda resolverlo
Y ahí se va la mañana, leyendo entre líneas algunos correos
En la tarde toca ver cual es la meta del mes
Que podemos facturar? Las órdenes mas grandes tal vez?
Y me llega el mensaje de que tengo reunión
Y el mundo se detiene en seco, debo prestar atención
Y al final de la jornada, cuando todo esta en silencio
Cuando nadie requiere nada, cuando el tiempo se hace inmenso
Es que llega ese momento en que resumo lo alcanzado

 

Y me preparo para el nuevo día, y así seguir avanzando
Fernando Castellano Azócar