
Fernando J. Castellano Azócar
La palabra Resiliencia es relativamente reciente para mi. Comencé a escucharla principalmente en temas de auto ayuda por lo que no le di mucha importancia, y tiempo después volvió a aparecer pero en otros contextos y con mucha mas fuerza. Siendo el liderazgo una de mis pasiones tanto ejerciéndolo como enseñándolo, la resiliencia apareció como uno de los puntos clave de esa disciplina, y luego en otras áreas por lo que comencé a entenderla de forma mas detallada. Así, llegué a la definición que mas me ha gustado compartida por el Maestro Henry Peralta quien la define como la capacidad que tiene un sistema, una comunidad, o una sociedad expuestos a una amenaza para resistir, absorber, adaptarse, transformarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficiente, en particular mediante la preservación y la restauración de sus estructuras y funciones básicas por conducto de la gestión del riesgo.
Y a nivel personal también aplica este concepto, encontrando su definición en la filosofía estóica de acuerdo a la cual la capacidad de resistir y adaptarse ante la adversidad era clave para llevar una vida virtuosa. Para los estóicos el ser resiliente significa, principalmente:
- Convertir los obstáculos en oportunidades.
Marco Aurelio escribió en sus Meditaciones: “El impedimento a la acción avanza la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino”, lo que se puede interpretar como que los problemas pueden ser la vía para el crecimiento personal. - Prepararse mentalmente para la adversidad.
Los Estóicos practicaban la “premeditación de los males” (praemeditatio malorum), una técnica en la que imaginaban posibles dificultades para no ser tomados por sorpresa y desarrollar fortaleza mental. - Mantener la tranquilidad en tiempos difíciles.
Séneca decía que la adversidad es una prueba de carácter y que la tranquilidad viene de una mente bien entrenada para no dejarse llevar por las emociones negativas.
El domingo 23 de Febrero pasó algo que definitivamente permanecerá por mucho tiempo en la memoria de muchos. El comediante venezolano George Harris fué invitado al Festival de Viña del Mar (Chile) y eso provocó muchas tensiones que terminaron en un acto realmente bochornoso ya que, desde mi punto de vista, hubo un desprecio y manipulación de su presentación que causó una gran molestia a muchos a nivel mundial. George Harris se ha convertido en una referencia de la Venezuela de antes lo cual tiene varios puntos de vista. Por una parte nos hace recordar a muchos lo que vivimos en nuestra infancia y adolescencia en Venezuela; y por otra, nos recuerda y muestra al mundo un país que ya no existe, un país en el que la gente tenia otra vida, vida que hicieron desaparecer los acólitos del chavismo y fuerzas sucesoras. En lo personal considero que su humor no es para todos, pero eso es algo que sucede con prácticamente todos los comediantes. Su presentación terminó siendo un fracaso considerando el trato que recibió y que, sin lugar a dudas, lo sentimos muchos alrededor del mundo, pero ahí es donde entra la resiliencia!. Sabemos que eso que unos celebran por ser un fracaso otros lo celebraremos por lo contrario porque no tengo dudas que lo hará resurgir fortalecido y con más seguidores. Porque así somos a pesar de las circunstancias.
A diario se nos presentan situaciones que a primera vista nos mueven nuestro mundo. La primera reacción de quien no conoce la resiliencia es reaccionar, con lo cual no se soluciona nada. Hay que buscar, dentro del ritmo que tienen y requieren esas situaciones, la forma de atenderlas, resolverlas y sobre todo recuperarse tal como vemos que está haciendo George Harris.
Hay dos frases que vienen como anillo al dedo tanto por el concepto de resiliencia como por la situación reciente expuestos y que resúmen mucho de lo que pienso al respecto:
El fracaso es sólo la oportunidad de comenzar de nuevo, pero con más inteligencia – Henry Ford
Las dificultades preparan a personas comunes para destinos extraordinarios – C. S. Lewis


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