El Valor de la Palabra


Fernando J. Castellano Azócar

Una historia que muestra lo importante que es el valor de la palabra. Un ejemplo de las pruebas de integridad a las que nos enfrentamos en nuestro día a día. La fecha limite que establecemos. La promesa que hacemos, los planes a los que nos comprometemos. El evento al que dijimos que asistiríamos. El precio que establecimos. El servicio que ofrecimos.

El General romano Marcus Atilius Regulus tenía todas las razones para decirle a los romanos que aceptaran la oferta de paz de Cartago. Capturado por los Cartagineses, había permanecido cautivo por 5 largos años. Entonces le presentaron una oferta: ir a Roma para negociar un tratado de paz e intercambio de prisioneros. Si los romanos aceptaban los términos, Regulus  sería libre. Pero si se negaban, el debía regresar para seguir siendo prisionero. Regulus aceptó, dando su palabra de que regresaría si los romanos rechazaban el acuerdo.

Sin considerar para nada su propio interés personal, Regulus recomendó al Senado Romano rechazar la oferta de paz. El insistió en que Roma debía presionar y ganar la guerra ya que la única razón por la que lo enviaban a negociar era que se sabían débiles e incapaces de ganar la guerra. Los romanos decidieron seguir la recomendación por lo que Regulus preparó su equipaje no para unirse al ejercito romano sino para regresar a su cárcel en Cartago. Aún cuando Cartago estaba a miles de millas. Aún cuando había sufrido demasiado. Aún cuando tenia una familia. Aún cuando su palabra la había dado bajo amenaza de muerte. Aún cuando los cartagineses era débiles y era muy poco probable que cumplieran los términos acordados. Ese era el acuerdo. “Yo he les juré que regresaría”, explicaba Regulus a sus amigos quienes le rogaban que no regresara. “Yo no incumpliré mis promesas, ni siquiera cuando se las he hecho a mis enemigos”.

Si en algo me insistió mi papá fue en que lo único que tenía como hombre era mi palabra. Por ello siempre busco cumplir al pié de la letra con lo que me comprometo. Pero como nos pasa a todos en algunas oportunidades no es posible cumplir con lo que se promete por distintas circunstancias que se presentan. Por ello, la mejor opción que he encontrado es ser extremadamente cauteloso con lo que me comprometo.


Comentarios

Una respuesta a «El Valor de la Palabra»

Deja un comentario