Un aporte de la historia del Liderazgo


Fernando J. Castellano Azócar

Helmuth Karl Bernhard Conde von Moltke fué un Mariscal de campo alemán cuyo genio militar ayudó a convertir a Prusia en el Estado hegemónico en Alemania. Bajo su dirección, Prusia derrotó a Dinamarca en 1864, a Austria en 1866 y a Francia en 1870. Jefe del Estado Mayor Prusiano durante 30 años es considerado el creador de una nueva forma de dirigir los ejércitos sobre el terreno. Su teoría estratégica se expresa en su célebre frase: «Marchar separados, combatir juntos«, y para lograr que tuviese éxito necesitaba mantener la iniciativa y ser el primero en atacar, para lo cual debía estar preparado incluso antes de que la guerra comenzara. Para Moltke el éxito requería una compleja descentralización del mando, y para que éste no perdiera su capacidad de dirigir la contienda una vez producido el choque inicial, habría que reemplazar el plan de operaciones por una serie de directrices generales, por lo cual dejaba las responsabilidades tácticas en manos de los Jefes de los distintos ejércitos, lo que requería contar con el mejor personal en esos cargos. A continuación se detallará la manera como lograba identificar su equipo de trabajo.

El General von Moltke dividía a su cuerpo de oficiales en 4 tipos dependiendo de sus características físicas y mentales:

A) Mentalmente lentos y físicamente perezosos.

B) Mentalmente brillantes y físicamente enérgicos.

C) Mentalmente lentos y físicamente enérgicos.

D) Mentalmente brillantes y físicamente perezosos. 

A los oficiales del tipo A se les asignaban tareas simples, repetitivas y no retadoras. Se consideraba que ya habían alcanzado su punto máximo en el ejército, y que si se les dejaba solos podrían si acaso tener una buena idea, pero en general no causarían ningún problema.

Los oficiales del tipo B (mentalmente brillantes y físicamente enérgicos) eran considerados obsesionados con el «micromanagement», por lo cual serían malos líderes. Su promoción era posible pero no al nivel de un Oficial Comandante del Consejo General. Estos oficiales eran los mejores para asegurar que las órdenes se cumplían y para presentar reportes muy detallados del proceso y de los resultados.

Los oficiales del tipo C (mentalmente lentos y físicamente enérgicos) eran considerados como un peligro latente. Para Moltke, eran oficiales que requerían supervisión constante, lo cual era una distracción y carga inaceptable. En vista de que potencialmente podrían crear problemas de forma más rápida de cómo podrían ser atendidos, a estos oficiales se les consideraba como un gran problema y se les daba de baja.

Finalmente, los oficiales del tipo D (mentalmente brillantes y físicamente perezosos) eran los que Moltke consideraba que podían y debían tomar los mas altos rangos de comando. Estos oficiales eran suficientemente inteligentes para determinar lo que se necesitaba hacer, y a la vez estaban motivados por su pereza inherente para encontrar la forma más simple y fácil de lograr lo requerido. Puesto de una forma más positiva, sabrían cómo ser exitosos a través de la ejecución más eficiente en cuanto a esfuerzo se refiere.

Me resultó muy interesante el conocer ésta clasificación, probada literalmente en batalla y que representa la base del éxito de las campañas de von Moltke. Su aplicabilidad depende de cada uno de quienes decidan considerarla, y sus resultados pueden llegar tan alto como en el caso de von Moltke, que logró que se nombrara un cráter en la luna en su honor.


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