Fernando J. Castellano Azócar
Un día me contactó un amigo de toda la vida y me hizo una pregunta que me dejó muy pensativo: ¿Cómo llego a ser Gerente?. El contexto es que estudiamos juntos en la Universidad y él se dedicó a ser un técnico con mucha experiencia mientras que a mi la vida me llevó por el camino de ser, al menos hasta ahora, Gerente. Su pregunta me sorprendió porque en principio debería ser fácil responder sobre algo que he hecho por tantos años, pero no, a pesar de recordar los primeros cargos en los que tuve gente a mi cargo así como todo el camino recorrido, no pude armar algo congruente y me quedé con esa espinita en la cabeza.
El siguiente sábado después de recibir la pregunta me llegó el newsletter de Rafa Sarandeses “No Sólo Suerte” al que llama “un cocktail de 3 ingredientes para ayudarte a hacer reflexiones con el coco y ser cada día mejor en lo tuyo”, y uno de esos 3 ingredientes era “5 Cosas que Nadie le Dice Sobre Ser CEO”. Aunque obviamente no es lo mismo ser CEO que Gerente, algunas de las cosas aplican, así que a continuación adapto de ese artículo lo que considero aplica para dar respuesta a la pregunta planteada.
El trabajo empieza por saber gestionarse uno mismo, no a los demás
Hank Paulo escribe en “One From Many”:
“La primera y primordial responsabilidad de cualquiera que pretenda gestionar, es gestionarse a sí mismo: la propia integridad, carácter, ética, conocimiento, sabiduría, temperamento, palabras y actos. Es una tarea interminable, difícil y a menudo evitada. La razón no es complicada. Se ignora precisamente porque es increíblemente más difícil que prescribir y controlar el comportamiento de los demás”.
J. Paul Getty en “How to be Rich”:
“El ejemplo es el mejor medio para instruir o inspirar a otros. Un buen ejecutivo acepta la plena responsabilidad por las acciones de las personas bajo su mando. El mejor líder nunca pide a nadie bajo su mando que haga algo que él mismo no esté dispuesto a hacer.”
Lo más importante es contratar gente excelente (y, a veces, poco convencional)
David Ogilvy:
”Para tener éxito debes, por necesidad, acumular un grupo de personas creativas. Ésto probablemente significa un porcentaje bastante alto de inconformistas, disidentes y rebeldes nerviosos, brillantes y excéntricos… Y el talento, creo, es más probable que se encuentre entre esos inconformistas, disidentes y rebeldes.”
”Existe una tendencia de las corporaciones a rechazar a los ejecutivos que no se ajustan a sus convenciones. Sugiero que las corporaciones intenten tolerar y alentar a sus inconformistas. Los mejores líderes suelen encontrarse entre aquellos ejecutivos que tienen un fuerte componente de heterodoxia en sus caracteres. La mayoría de los empresarios son incapaces de pensar originalmente porque no pueden escapar de la tiranía de la razón.”
James Dyson, en su libro “Afganistán the Odds”:
”Anima a los empleados a ser diferentes, y a serlo ‘por principio’. Muy pocas personas pueden ser brillantes. Los que lo son, rara vez hacen algo que valga la pena. Es igual de probable que resuelvas un problema siendo poco convencional y determinado que siendo brillante.”
Confía en tu instinto: impulsa decisiones importantes o contrarias a la opinión de los “expertos”
David Ogilvy:
”Los sueños, premoniciones, corazonadas y ‘lapsus freudianos’ son todos intentos de nuestro inconsciente pata guiarnos. Somos más sabios de lo que pensamos y la intuición es el arte de escuchar al gurú dentro de nosotros. Todos nuestros mejores pensamientos e ideas no son obra de la mente lógica, sino regalos del inconsciente.”
Steve Jonás en “Make Something Wonderful” (y adaptándolo al cargo de Gerente):
“Parte del trabajo del CEO es persuadir, rogar, suplicar y amenazar a veces; hacer lo que sea necesario para que las personas vean las cosas de una manera más grande y profunda de lo que han hecho, y para hacer un trabajo mejor del que pensaban que podían hacer.”
Al final cuando entramos en el mundo laboral debemos desarrollar la idea de lo que queremos ser y hacer. Tengo amigos que han sido técnicos por muchos años y llegan a ser los mejores, incluso con salarios mayores a los de Gerentes. Algunos de ellos me han dicho que no les gusta el tema de lidiar con gente, el tener que dar una mala noticia como por ejemplo terminar una relación laboral. Y por otro lado, considero que uno no llega a ser Gerente sino que se van desarrollando habilidades que son más de trabajo en equipo y que impulsado por el gusto que tenemos nos lleva a ir tomando responsabilidades que finalmente hacen que terminemos con un equipo a cargo para liderarlo. En ese momento se formaliza la situación con el título de la posición, pero definitivamente se trata del camino que se tome, que finalmente nos va a llevar a ejercer la responsabilidad.


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