La Incomodidad del Despertar


Y de repente me llegó la madrugada. No me lo esperaba, al menos no en ese momento ni de esa manera, y sin embargo llegó. Al comienzo sentí el mareo que causa el golpe. Sabía que me recuperaría, pero el golpe fué contundente y me dió donde mas me duele. Luego de algunos días que me dí para pasar “el duelo”, puse manos a la obra. Tenía que buscar empleo. Era la primera vez en Casi 30 años que me tocaba, y asumí que sería fácil ya que en un país pujante y donde hay miles de requerimientos, como no iba a encontrar trabajo?

Apenas comencé a preguntar a los amigos mas cercanos, entendí que no sería nada fácil lo cual resumí en este artículo. Luego de darme mil golpes, comencé a postularme en las oportunidades que mas se adaptaban a lo que estaba buscando. Extrañamente al comienzo salieron muchas pero luego se fueron reduciendo. Desarrollé en Notion un sistema para hacer el seguimiento de las postulaciones, y pasé varios días en los que al menos no recibía respuesta, lo cual no mataba la esperanza. Muchos de mis amigos me dijeron que debía tener calma, que no era un proceso fácil. Es algo así como cuando a las mujeres les dicen: “por tu edad, va a ser un embarazo complicado en el que hay que tener mucho cuidado y seguir las instrucciones al pié de la letra”. Más o menos eso me decían a mi pero con respecto al proceso de búsqueda de empleo, y luego de que empezaron a llegar los “Gracias por su postulación pero decidimos seguir con otros candidatos”, pues comenzó a llenarme un poco la desesperación. Este es un proceso en el que aún sigo, que debo dar gracias a Dios porque salió una opción muy buena a la que me estoy adaptando y que podría terminar siendo definitiva, pero precisamente, con todo lo que tuve que atender, me di cuenta que estaba como en un sueño. Un sueño formado por el hecho de tener seguro un quince y un ultimo, y que por ello me metía en temas que al final no les prestaba mucha atención, o peor aún, no me metía en otros que eran grandes oportunidades. Gracias a éste proceso pude abrir los ojos a un mundo realmente nuevo! Un mundo que nunca había ni visto ni considerado ni mucho menos soñado…

Una amiga me dijo en algún momento “recuerda que no eres un cargo”, y con el tiempo entendí perfectamente lo que me quiso decir. Comencé a ver lo que para mi eran opciones en medio de ese sueño que vivía, y que ahora resultan ser oportunidades; oportunidades que estoy desarrollando con mucha garra porque vi que son oportunidades que siempre estuvieron ahi, pero siempre me di justificaciones para no arriesgarme, porque estaba envuelto en la niebla de “lo seguro”. Me ha sido totalmente incómodo el descubrir cuánto me estaba perdiendo, pero ahora que veo un camino, pues por ahi me voy a ir.

Mi recomendación en esta etapa de este proceso de reinvención es que hay que preocuparse si uno se siente cómodo. La comodidad es buenísima! Y es lo que todos perseguimos, pero no es bueno sentirla por mucho tiempo. Hay que buscar donde estan los riesgos, y en esa búsqueda se encuentran las oportunidades. Y así, en lugar de vivir en un sueño, que no es para nada malo, es preferible vivir en la realidad, disfrutando de la comodidad que se alcance, pero siempre, siempre, buscando como lograr esa incomodidad tan necesaria.


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